La Morocha’ de Luck Ra sigue arrasando: hasta Álex Márquez se suma al fenómeno
- loli35
- 14 sept 2025
- 2 Min. de lectura

Madrid, septiembre de 2025 – Luck Ra (Juan Facundo Almenara Ordóñez, Córdoba,
Argentina) ha encendido España con su hit La Morocha, un tema que ya no solo suena en radios y fiestas, sino que se ha convertido en la banda sonora de celebraciones deportivas de alto calibre. El último en sumarse a la fiebre ha sido el piloto de MotoGP Álex Márquez, que celebró sus triunfos con la canción, llevando el fenómeno del cuarteto argentino del campo de fútbol al podio del motor.
El fenómeno futbolero
Desde el ascenso hasta la élite, La Morocha ha encontrado su espacio en los momentos
de gloria del fútbol español. Equipos del fútbol modesto la han adoptado como himno de celebración tras lograr victorias decisivas; y, sin ir más lejos, el FC Barcelona la ha puesto en bucle dentro del vestuario tras conquistar LaLiga. Imagina a Lewandowski bailando cuarteto… más viral, imposible.
El nacionalismo cultural de Luck Ra
Luck Ra, sorprendido y encantado, confesó: “No sé qué está pasando, pero estoy
recontento. Lo vi en clubes de ascenso y luego en el Barça, y dije ‘esto ya es mío’. Es una medallita que me cuelgo.”
Conexión con cracks de la Selección
Durante su gira por España, el artista argentino compartió momentos con figuras como
Julián Álvarez y Nahuel Molina, quienes le recibieron con afecto en Madrid. Algo más que popular: auténticamente suyo.

El éxito tras La Morocha
El tema estalló en Argentina y fue coronado como la Canción del Verano 2024,
dominando las plataformas digitales y las listas de éxitos sudamericanas. El productor
Phontana, ya consagrado con hits como M.A. (Mejores Amigos.) o Fernet, llevó La
Morocha a lo más alto, logrando certificaciones de platino y premios Gardel.
¿Y ahora qué?
Este tremendo impulso ha abierto puertas en toda España. La canción no sólo vibra en
estadios y vestuarios, también en circuitos de MotoGP, bares, redes y micrófonos: La
Morocha ya es sinónimo de celebración, ya es un clásico.


